Cambiar de hipoteca: ¿antes o después de la revisión?

Una pareja pidiendo una hipoteca

En el último año, el precio de las hipotecas se ha encarecido de manera notable. Esto se debe al aumento de los tipos de interés y del euríbor, el índice de referencia al que están sometidas la mayoría de ellas. Si es a tipo de interés variable, el banco realiza una revisión periódica para actualizar sus cuotas.

Ante esta situación, hay personas que deciden cambiar a una de tipo fijo. Pero, ¿cuál es el mejor momento para hacer esto, antes o después de la revisión? En este texto intentaremos que encuentres la respuesta a esta pregunta. Pero si lo que buscas es una respuesta más personalizada, te recomendamos ponerte en manos de profesionales como los asesores de gibobs, que tienen alta experiencia en el sector bancario e inmobiliario y por eso pueden ayudarte a entender cuál es el mejor momento para cambiar de hipoteca.

¿Es mejor cambiar de hipoteca antes o después de la revisión del Euríbor?

La regla de oro: cuidado con los plazos

Antes de ver los pros y contras, debes tener en cuenta un factor técnico crucial: cambiar de hipoteca suele tardar de media unos dos meses. Por lo tanto, si quieres adelantarte a una revisión, debes iniciar los trámites con bastante antelación; de lo contrario, cuando el cambio se haga efectivo, la revisión ya te habrá penalizado.

Cambiar de hipoteca , ya sea por novación con tu banco actual o mediante una subrogación a otra entidad, depende de diversos factores, como cómo evoluciona el Euríbor, qué gastos implica tu contrato y tus objetivos financieros. No existe una opción universal: elegir el momento adecuado (antes o después de la revisión) requiere analizar ventajas, riesgos y condiciones concretas.

Cambiar ANTES de la revisión

Si los tipos de interés están al alza, lo más inteligente es adelantarse a la revisión.

  • Pros: Te proteges ante posibles subidas del Euríbor, evitando que tu cuota mensual se dispare. Además, si las condiciones actuales de los bancos son buenas, «congelas» un buen tipo de interés.
  • Contras: Si, contra todo pronóstico, los intereses bajan justo después de tu operación, podrías perder la oportunidad de beneficiarte de una cuota aún más baja.

Cambiar DESPUÉS de la revisión

Si la tendencia de los tipos es a la baja, la mejor estrategia suele ser esperar a que se produzca tu revisión periódica.

  • Pros: Tendrás total claridad sobre cómo ha quedado tu nueva cuota. Con esa información 100% actualizada, podrás comparar tu situación real con las ofertas de otros bancos y negociar con datos concretos.
  • Contras: Si calculas mal y el Euríbor sube, tendrás que asumir una cuota mayor durante los meses que tardes en gestionar el cambio de banco.

Opciones para cambiar de banco y mejorar tus condiciones

Si decides que tu cuota actual es excesiva, cambiar de entidad es el camino más habitual. Tienes dos vías principales:

  1. Subrogación de acreedor: No contratas un préstamo nuevo, sino que trasladas tu hipoteca actual a otro banco que te ofrece mejores condiciones (como bajar el interés o pasarte de variable a fijo). Conlleva gastos de tasación y, si tu contrato lo indica, comisión por subrogación.
  2. Cancelación y nueva hipoteca: Firmas un préstamo hipotecario desde cero con otra entidad, cancelando el anterior. Te da más libertad para modificar plazos o titulares, pero implica pagar la comisión de cancelación anticipada (si la tienes) y los gastos de apertura del nuevo préstamo.

Como es lógico, hacer esto no te va a salir totalmente gratis. En ambas opciones tienes que pagar el precio de la tasación y diferentes comisiones. Si se trata de una nueva hipoteca, la de apertura, la cancelación de la deuda anterior y la de amortización anticipada. Si tu caso es el segundo, deberás hacer frente a una comisión por subrogación.

Gráfica de los posibles cambios de euríbor en las hipotecas variables

Otras alternativas para reducir el impacto de tu hipoteca

Si no quieres cambiar de banco o buscas soluciones adicionales, el mercado y la ley ofrecen otras salidas:

1. Amortización anticipada (Reducir cuota o plazo)

Si tienes ahorros, invertirlos en tu hipoteca es una de las mejores decisiones financieras. Tienes dos formas de hacerlo:

  • Reducir cuota: Mantienes los años que te quedan por pagar, pero tus mensualidades serán más bajas. Te da tranquilidad en el día a día.
  • Reducir plazo (Recomendado para ahorrar): Sigues pagando la misma cuota mensual, pero terminas de pagar la hipoteca mucho antes. Al acortar el tiempo, el banco te cobra menos intereses a largo plazo, por lo que el ahorro neto total es mucho mayor.

Recuerda que si compraste tu vivienda antes del 1 de enero de 2013, puedes deducirte hasta un 15% de lo que amortices en la declaración de la Renta (con un límite máximo de 9.040 € por titular).

Ejemplo práctico: ¿Cuánto ahorras al amortizar 5.000 €?

Imagina que tienes una hipoteca con 100.000 € de capital pendiente, a 20 años y con un tipo fijo del 3 %. Tu cuota mensual actual es de 554,60 €. Si decides amortizar 5.000 € de tus ahorros, este sería el impacto según la opción que elijas:

  • Amortizar para reducir cuota: Tu nueva mensualidad bajará a 526,87 € (un alivio de unos 27,73 € al mes). Al finalizar los 20 años, habrás pagado 6.655,20 € menos al banco. Por lo tanto, tu ahorro neto real, restando los 5.000 € adelantados, será de 1.655,20 €.
  • Amortizar para reducir plazo (la opción más rentable): Sigues pagando tus 554,60 € al mes. A cambio, eliminas 16 cuotas de tu hipoteca, por lo que terminas de pagar casi un año y medio antes. Al final del préstamo, habrás pagado 8.873,60 € menos al banco, lo que se traduce en un ahorro neto real de 3.873,60 €.

Como ves, reducir el plazo genera un beneficio económico mucho mayor, aunque reducir la cuota te permite tener una economía mensual más desahogada.

2. Reestructuración de la deuda (Código de Buenas Prácticas)

Si la deuda es inasumible, puedes acogerte a este código si cumples ciertos requisitos de vulnerabilidad (como que los ingresos familiares no superen 3 veces el IPREM, unos 25.200 euros anuales calculado en 14 pagas, y la cuota hipotecaria suponga más del 50% de esos ingresos). El banco dispone de 30 días para ofrecerte un plan, que puede consistir en ampliar el plazo hasta 40 años o aplicar un periodo de carencia (pagar solo intereses) durante 5 años. En casos extremos, se puede llegar a la quita o la dación en pago.

4 Pasos clave para cambiar tu hipoteca con éxito

Si te has decidido a dar el salto, sigue estas recomendaciones para no cometer errores:

  1. Compara sin prisa: No te quedes con la primera oferta. Compara al menos tres entidades diferentes y fíjate en la «letra pequeña» (comisiones, vinculaciones como seguros o tarjetas), no solo en la cuota.
  2. Valora el tipo fijo: Si el Euríbor es inestable y buscas tranquilidad mental, pasarte de una hipoteca variable a tipo fijo puede ser la mejor decisión a largo plazo.
  3. Busca la contraoferta de tu banco: Cuando tengas una oferta en firme de otra entidad, preséntasela a tu banco actual. A menudo, para no perderte como cliente, igualarán o mejorarán esas condiciones mediante una novación (modificación del contrato actual).
  4. Déjate asesorar: Las tendencias del mercado cambian rápido. Contar con especialistas te asegura acceder a ofertas exclusivas que los bancos no publican en sus webs.

Persona analizando y decidiendo si le interesa cambiar su hipoteca a una de tipo fijo

¿Cómo contar con un asesor personalizado gratis que te ayude en el proceso?

 

La decisión de cambiar de hipoteca antes o después de la revisión periódica es crucial. De hecho, de ello depende que puedas conseguir unas condiciones beneficiosas para ti o, por el contrario, que no mejores en nada la que tenías hasta ahora o incluso empeores la situación. En Gibobs Allbanks hacemos todo este trabajo por ti de forma gratuita. Nuestra principal preocupación es tu salud financiera, por lo que te ayudaremos a encontrar el préstamo hipotecario que más te interese y a cambiar de banco si así lo deseas y es el momento oportuno. Ponte en contacto con nosotros y rápidamente tendrás a un equipo de profesionales a tu disposición para resolver tus dudas.

Rosa Montoya

Especialista en Operaciones Bancarias

Profesional del sector financiero especializada en la gestión operativa y las relaciones institucionales bancarias, con una trayectoria que incluye el asesoramiento patrimonial y el desarrollo de negocio en corporaciones tradicionales y compañías proptech.