Por qué las SOCIMIs están apostando millones al auge de la Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial suele evocar imágenes de algoritmos, nubes de datos y grandes tecnológicas cotizando en el Nasdaq. Pero la realidad es que la IA tiene un cuerpo físico. Cada vez que un usuario hace una consulta en ChatGPT o una empresa procesa información en la nube, hay un servidor trabajando a pleno rendimiento. Y ese servidor necesita algo tan básico como un edificio, una conexión eléctrica masiva y una refrigeración ultraeficiente.

Ese “hogar” de la IA son los Data Centers. Y allí es donde las SOCIMIs han encontrado su nueva frontera de inversión.

Mientras el mercado de oficinas busca su nuevo equilibrio y el retail vive un proceso de reinvención, los grandes propietarios de activos inmobiliarios han identificado un activo que lidera el ranking de oportunidades por sexto año consecutivo (Emerging Trends in Real Estate Europe 2026): los Centros de Datos.

Ya no se trata solo de ladrillo. Se trata de poseer la infraestructura crítica que hace funcionar el mundo digital.

De caseros a socios tecnológicos

Las SOCIMIs están reconfigurando sus carteras de manera agresiva. ¿El motivo? Rentabilidad, estabilidad y un perfil de riesgo totalmente distinto.

Un centro de datos no es un activo logístico más. Es infraestructura “de misión crítica”. Si un inquilino de oficinas abandona un edificio, es un problema. Si un data center se apaga, el negocio del inquilino desaparece. Esa dependencia se traduce en:

1. Contratos a muy largo plazo

Los grandes operadores tecnológicos y telecomunicaciones cierran arrendamientos de 10, 15 o incluso 20 años, asegurando ingresos estables a largo plazo.

2. Resistencia a la inflación

Al ser activos esenciales, sus rentas soportan mejor las subidas de precios y las tensiones del mercado.

3. Barreras de entrada muy elevadas

Para construir un Data Center no basta con suelo industrial. Se necesita capacidad eléctrica masiva, conexión a fibra óptica de primer nivel y requisitos técnicos que pocos activos pueden cumplir.

Como resume un inversor de private equity:

“¿Cómo capitalizas el auge de la IA si no es a través de los centros de datos?”

El nuevo petróleo no es el dato: es la potencia eléctrica

El desafío principal hoy no es construir el edificio. Es encenderlo.

La IA consume más energía que cualquier tecnología previa. Por eso, la disponibilidad de potencia eléctrica se ha convertido en el factor que puede desbloquear (o frenar) el desarrollo del sector.

Las SOCIMIs ya no buscan solo ubicación, ubicación, ubicación. El mantra ha cambiado a:

  • potencia,
  • conectividad,
  • refrigeración.

El valor del activo ya no depende únicamente de los m², sino de los MW que puede garantizar. Está emergiendo un tipo de activo híbrido: mitad inmobiliario, mitad infraestructura energética.

¿Qué papel juega Gibobs en este nuevo mapa?

Para un promotor, desarrollar un Data Center supone un reto financiero mayúsculo. No se parece en nada a una hipoteca promotora tradicional: hablamos de un proyecto con componente tecnológico, energético e infraestructural.

Muchos bancos aún no saben cómo valorar un activo donde el edificio vale menos que la tecnología y la energía que lo ponen en marcha.

En gibobs.com hablamos el mismo idioma que este nuevo mercado:

• Financiación especializada

Estructuramos deuda entendiendo que estos proyectos funcionan como activos operativos. Buscamos Project Finance o financiación tipo infraestructura, que se adapta mejor a los flujos reales del activo.

• Conexión con fondos de nicho

Colaboramos con fondos internacionales especializados en activos digitales que están buscando exposición en España, uno de los hubs de crecimiento más acelerado del sur de Europa.

• Soluciones para el componente energético

Si tu proyecto requiere inversión en potencia eléctrica, subestaciones o incluso renovables para alimentar el centro, también estructuramos financiación para esa parte del CAPEX.

La IA necesita un hogar. Si tú lo construyes, nosotros lo financiamos.

El auge de la Inteligencia Artificial está transformando el sector inmobiliario: el valor ya no está solo en el suelo, sino en la infraestructura que permite procesar el mundo digital.

Si estás valorando un proyecto de infraestructura digital o un Data Center, no dejes que la financiación sea un cuello de botella.

Hablemos. En gibobs.com conectamos el ladrillo con el futuro.