Cómo contratar una hipoteca: paso a paso

Contratar una hipoteca es una decisión financiera muy importante en tu vida. Y no consiste únicamente de encontrar una cuota “que te encaje”, sino de definir un plan: cuánto puedes pagar sin poner en riesgo tu estabilidad, qué tipo de interés te conviene (fijo, variable o mixto), qué gastos tendrás que asumir y qué documentos necesitas para pasar el filtro del banco.

En este artículo de gibobs.com te explicaremos todo lo que debes saber a la hora de contratar una hipoteca. Te indicaremos qué debes mirar con lupa y cómo tienes que preparar tu solicitud para aumentar tus posibilidades de aprobación. ¡Sigue leyendo! 

Los pasos para contratar una hipoteca

Si quieres contratar una hipoteca tienes que conocer los pasos que se deben llevar a cabo para poder proceder con tu solicitud. Aquí los tienes de forma resumida: 

  1. Valora tu situación económica. Calcula tu capacidad de pago con una regla prudente: destina entre el 30 % y el 35 % de tus ingresos netos mensuales a vivienda (hipoteca + seguros + comunidad si aplica). Si ya tienes otros préstamos, réstalos primero para no superar ese umbral.
  2. Define tu presupuesto y el tipo de hipoteca. Convierte tu “cuota segura” en capital (según tipo y plazo) y, a partir de ahí, en precio de vivienda. Decide si buscas hipoteca fija (cuota estable), variable (ligada al Euríbor) o mixta (fija unos años y después variable).
  3. Compara varias entidades. Contacta con varias entidades o un bróker hipotecario para una precalificación. Compara TAE (no solo TIN), comisiones, vinculaciones (seguros, tarjetas), plazos y flexibilidad (amortizaciones sin coste, novaciones).
  4. Tasación del inmueble. La tasación fija el valor de referencia y determina el porcentaje financiable (habitual: hasta el 80 % de vivienda habitual). El resultado condiciona la operación.
  5. Haz la solicitud. Presenta documentación completa (nóminas, IRPF, vida laboral, extractos, deudas, ahorros). Piensa que un expediente ordenado y coherente acelera el análisis del banco.
  6. Recibe las ofertas. Revisa la oferta vinculante con calma: tipo, diferencial, comisiones, TAE, gastos, cuadro de amortización, condiciones de revisión si es variable y penalizaciones.
  7. Resuelve dudas. Revisa la documentación precontractual (FEIN, FIAE, etc.) con antelación y resuelve dudas con el notario antes de la firma. Es tu garantía de transparencia.
  8. Firma e inscripción. Se firma la compraventa y la hipoteca (o la hipoteca sola si ya eras propietario), se desembolsa el préstamo y se inscribe en el Registro de la Propiedad.

Estos son los 8 pasos que te permitirán contratar una hipoteca y disfrutar de la casa de tus sueños. Como ves, es una tarea un tanto extensa y puede ser abrumadora, por eso, en gibobs.com ponemos nuestra experiencia a tu servicio y te acompañamos en todo el proceso. Nuestros asesores se encargan de contactar con los bancos, comparar ofertas y elegir la mejor para ti, ¡de forma 100% gratuita! Contacta con nosotros y te informamos de nuestro servicio sin compromiso. 

¿Qué hay que tener en cuenta para contratar una hipoteca?

Cuando vas a contratar una hipoteca, es esencial que tengas en cuenta algunos conceptos clave y determinantes. Aquí los tienes: 

  • TAE frente a TIN: la TAE incorpora comisiones y vinculaciones; es el dato fiable para comparar.
  • Vinculaciones: rebajas aparentes del tipo a cambio de seguros caros pueden encarecer la TAE real. Calcula el coste total anualizado.
  • Plazo: a más años, menor cuota pero más intereses totales. Un buen equilibrio es aquel que te permite dormir tranquilo y amortizar sin eternizar la deuda.
  • Comisiones: apertura, amortización anticipada parcial/total, subrogación, novación. Mejor si son bajas o inexistentes.
  • Estabilidad de ingresos: indefinido o negocio consolidado, ratio de endeudamiento contenido, historial sin impagos.
  • Colchón de ahorro: además de la entrada, conserva un fondo de emergencia (3–6 meses de gastos) para imprevistos.
  • Stress test (si es variable o mixta): simula la cuota con +1 y +2 puntos de interés para comprobar que tu presupuesto resiste.

Requisitos para pedir una hipoteca

Aunque cada entidad tiene su política de riesgo, existen algunos requisitos básicos: 

  • Ingresos suficientes y estables: que la cuota no supere el 30–35 % de tus ingresos netos.
  • Historial crediticio limpio: sin impagos, sin incidencias en ficheros de morosidad. En este otro post te contamos cómo mejorar tu historial crediticio antes de pedir una hipoteca. 
  • Ahorros previos: para vivienda habitual, lo más común es financiar hasta el 80 %; por tanto, necesitas ~20 % de entrada + ~10 % para gastos e impuestos (aprox., varía por comunidad y tipo de vivienda).
  • Edad al vencimiento: que el préstamo termine antes de los 70–75 años (según entidad).
  • Documentación: DNI/NIE, nóminas/IRPF, vida laboral, extractos, contratos, detalle de deudas, justificante de ahorros, preacuerdo de arras si existe.

¿Se puede pedir hipoteca sin ahorros?

Y ¿qué pasa si quieres contratar una hipoteca, pero no tienes dinero ahorrado? Es difícil, pero hay escenarios en los que se te puede conceder. Vamos a verlos: 

  • Aval familiar/segunda garantía: si un familiar aporta una vivienda como garantía adicional, algunas entidades pueden subir el porcentaje financiado (incluso hasta el 100 % del precio, según caso).
  • Viviendas de bancos/promotores: a veces ofrecen financiación elevada como incentivo comercial.
  • Programas públicos de aval (cuando están vigentes): en algunos periodos, se habilitan líneas de aval para jóvenes o familias que complementan la entrada.

Aun así, lo prudente es contar con algún ahorro para gastos y colchón. Llegar “al límite” de financiación deja sin margen ante imprevistos o tasaciones por debajo del precio.

Nuestros consejos para solicitar una hipoteca

Ahora que ya has podido ver los pasos para contratar una hipoteca, vamos a dejarte una serie de consejos expertos que te ayudarán conseguir la aprobación del préstamo por parte del banco. ¡Toma nota! 

  • Empieza por la cuota, no por la casa. Determina el 30–35 % de esfuerzo y trabaja hacia atrás.
  • Compara TAE, no solo TIN. La TAE descubre el coste real (comisiones y seguros).
  • Evita vinculaciones caras. Un TIN bajo con seguros onerosos puede ser peor que un TIN algo mayor sin ataduras.
  • Cuida tu expediente. Documentación ordenada, coherente y completa, transmite solvencia y acelera el “sí”.
  • Negocia plazos y comisiones. Un año más o menos cambia la cuota; eliminar comisiones te da flexibilidad futura.
  • Simula escenarios de tipos. Si eliges variable/mixta, prueba tu presupuesto con +1/+2 puntos.
  • No dejes el seguro al banco “por inercia”. Compara pólizas y coberturas; puedes contratarlas fuera manteniendo requisitos mínimos.
  • Amortiza con cabeza. Si recibes ingresos extra, reducir plazo suele ahorrar más intereses que bajar cuota. En este otro post te hablamos acerca de la amortización de la hipoteca

Contacta con Gibobs para contratar la mejor hipoteca

Contratar una hipoteca no tiene por qué ser difícil si cuentas con acompañamiento experto. En gibobs.com comparamos por ti, negociamos con múltiples bancos y te explicamos con números qué opción te conviene:

  • Estudio personalizado de capacidad, cuota segura y precio objetivo.
  • Comparativa con varias entidades con TAE real, comisiones y vinculaciones desglosadas.
  • Negociación para bajar tipos y limpiar vinculaciones innecesarias.
  • Acompañamiento de principio a fin: tasación, oferta, notaría e inscripción.

Nuestro servicio es gratuito para el cliente: cobramos de los bancos, nunca de ti. Eso nos permite centrarnos en tu ahorro, tu seguridad y tu tranquilidad.

Cuéntanos tu caso y te diremos, con cifras y claridad, cómo contratar la hipoteca que mejor encaja contigo y cómo mejorarla con el tiempo.